Cristóbal de Mena

Conquistador, capitán y cronista de la conquista del Perú
1492–después de 1536 · Nacionalidad Española

Portada de La conquista del Perú, llamada la Nueva Castilla, Sevilla, 1534, primera crónica impresa sobre la conquista del Imperio inca, atribuida a Cristóbal de Mena

🧑‍🏫 ¿Quién fue Cristóbal de Mena?

Cristóbal de Mena fue un conquistador, capitán y cronista español nacido en Ciudad Real en 1492, hijo de Diego Sánchez de Medina e Inés Alonso, de familia hidalga. A diferencia de los cronistas teólogos o funcionarios que escribieron sobre América desde Europa —un Vitoria, un Herrera—, Mena pertenece a la categoría más escasa y más valiosa documentalmente: la del soldado que narra lo que vio con sus propios ojos. Llegó a las Indias siendo muy joven, entre 1510 y 1513, y se formó militarmente en el turbulento escenario centroamericano: en 1526 era ya capitán, encomendero y miembro del Cabildo de Granada, en Nicaragua, bajo las órdenes de Pedro Arias Dávila.

Enterado de la expedición al Perú por su amigo Diego de Almagro, Mena se trasladó a Panamá e invirtió en la empresa aportando hombres y caballos. Se unió a las huestes de Francisco Pizarro como uno de sus capitanes principales y participó en las primeras exploraciones por territorio inca, incluida la entrada en la ciudad de Tumbes. Estuvo presente en Cajamarca el 16 de noviembre de 1532: fue uno de los primeros españoles en entrevistarse con el inca Atahualpa y fue testigo directo de la emboscada que culminó con su captura, del pago del célebre rescate —una habitación llena de oro y dos de plata— y de los meses de tensión que siguieron.

Degradado de su rango por Hernando de Soto y Sebastián de Benalcázar a su llegada al interior del territorio, y cada vez más alejado de la facción pizarrista, Mena decidió regresar a España en 1533, antes de que la conquista hubiera concluido. Fue el primer europeo en llegar a Panamá con la noticia de la captura de Atahualpa, portando además una relación escrita sobre los hechos que entregaría a las autoridades coloniales. Esa relación, revisada y ampliada, se convertiría en la crónica que publicó anónimamente en Sevilla en abril de 1534. Su rastro documental se pierde hacia 1536, cuando regresó a Ciudad Real, donde invirtió parte de su botín del rescate de Atahualpa en obras pías y en la fundación de una capilla en el convento de San Francisco.

🏛 Importancia histórica y cultural

La conquista del Perú, llamada la Nueva Castilla (Sevilla, abril de 1534) es un documento excepcional por varias razones que se refuerzan mutuamente. Es, ante todo, la primera crónica impresa sobre la conquista del Imperio inca, anterior en pocas semanas a la Verdadera relación de Francisco de Xerez, el secretario de Pizarro. Esto le confiere una posición inaugural en la larga cadena de textos que intentarían dar cuenta, desde distintas perspectivas e intereses, de uno de los episodios más extraordinarios y más violentos del siglo XVI. Fue impresa por el editor sevillano Bartolomé Pérez y traducida al italiano ese mismo año, apareciendo en Venecia en 1534 y en Roma en 1536, lo que le aseguró una difusión europea inmediata sin precedentes para una crónica americana.

El texto narra con una concisión y una energía propias de quien ha vivido los hechos la expedición de Pizarro desde las costas del Pacífico hasta la plaza de Cajamarca. El relato del encuentro con Atahualpa y de la emboscada —en la que intervendrá el conocido episodio del fraile Valverde ofreciendo una Biblia al inca— es uno de los más tempranos y más directos disponibles. Mena escribe como soldado, no como humanista ni como teólogo: su prosa es escueta, su mirada está atenta al movimiento de tropas, a las riquezas vistas y al comportamiento de los jefes. Esta perspectiva le confiere un valor testimonial que las crónicas más elaboradas de cronistas ajenos a los hechos no pueden reproducir.

La crónica presenta, no obstante, una dimensión política que la hace más compleja de lo que parece a primera vista. Mena era partidario de Diego de Almagro en la pugna que lo enfrentaba a Francisco Pizarro por el control de la empresa peruana, y su relato —aunque formalmente laudatorio hacia Pizarro— contiene silencios, omisiones y énfasis que han sido interpretados por los historiadores como una toma de posición implícita. La respuesta de Xerez, cuya crónica lleva el significativo adjetivo de verdadera, se entiende mejor como una réplica directa a la versión de Mena que como una descripción neutra de los hechos. Esta tensión entre las dos crónicas inaugura, en el propio año 1534, el debate sobre la memoria y la representación de la conquista que se prolongaría a lo largo de todo el siglo XVI.

📚 Datos destacados sobre Cristóbal de Mena

📚 Obras de Cristóbal de Mena

❓ Preguntas frecuentes sobre Cristóbal de Mena

¿Dónde puedo leer La conquista del Perú, llamada la Nueva Castilla?

En Archivo Cultural puedes acceder gratuitamente a La conquista del Perú, llamada la Nueva Castilla en formato digital, acompañada de contexto histórico y crítico para orientar su lectura. La edición de referencia es la preparada por Raúl Porras Barrenechea e incluida en Las relaciones primitivas de la conquista del Perú (París, 1937).

¿La obra de Cristóbal de Mena es de dominio público?

Sí. Publicada en 1534 y sin fecha de muerte registrada posterior a 1536, la obra pertenece al dominio público en todos los países del mundo. Las ediciones críticas modernas —como la preparada por Porras Barrenechea— pueden estar sujetas a derechos de edición específicos, pero el texto original es de libre acceso.

¿Por qué Cristóbal de Mena publicó su crónica de forma anónima?

Los motivos precisos del anonimato no están documentados. Los historiadores señalan que Mena regresó a España en conflicto abierto con los Pizarro, después de ser degradado de su rango, y que era cercano a Diego de Almagro, rival de Pizarro. Publicar bajo su nombre una crónica sobre una conquista liderada nominalmente por quien lo había humillado, en plena pugna entre facciones, habría sido políticamente arriesgado. El anonimato puede haber sido una precaución deliberada tanto personal como política.

¿Quién descubrió que Cristóbal de Mena era el autor de la crónica?

Fue el historiador peruano Raúl Porras Barrenechea quien, tras una investigación archivística que descartó las atribuciones previas a Gonzalo Fernández de Oviedo, Francisco de Xerez y Miguel de Estete, presentó la identificación definitiva de Mena como autor en el Congreso de Americanistas de Sevilla de 1934. La clave de su demostración fueron las cartas de los gobernadores de Panamá que documentaban que Mena fue el primero en llegar a ese puerto en agosto de 1533 portando una relación escrita sobre los hechos de Cajamarca.

¿Cuál es la diferencia entre la crónica de Mena y la de Francisco de Xerez?

Ambas crónicas narran la conquista del Perú y fueron publicadas en Sevilla en 1534, pero desde perspectivas opuestas. Mena era leal al bando de Almagro y abandonó la empresa antes de su conclusión; Xerez fue el secretario personal de Pizarro y redactó la versión oficial del conquistador extremeño. El propio título de Xerez —Verdadera relación— se interpreta como una respuesta implícita a la versión anterior de Mena. Ambos textos, leídos en paralelo, ilustran con inusual nitidez cómo la memoria de la conquista fue objeto de disputa desde el mismo instante en que los hechos ocurrieron.