Jerónimo de Vivar

También conocido como Gerónimo de Bibar o Gerónimo de Vivar

Soldado y cronista colonial
c. 1524 – fecha de muerte desconocida · Nacionalidad Española

Ilustración de época asociada a la conquista del Reino de Chile

🧑‍🏫 ¿Quién fue Jerónimo de Vivar?

Jerónimo de Vivar fue un soldado español que acompañó a Pedro de Valdivia en la expedición de conquista del Reino de Chile y dejó de esa experiencia el testimonio escrito más temprano que se conoce: la Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos de Chile, concluida en 1558. Más allá de ese texto, su figura está envuelta en una bruma biográfica que los investigadores han tratado de despejar durante siglos con resultados parciales.

El investigador Mario Orellana propuso, a partir del estudio interno de la crónica, que Vivar habría nacido hacia 1524 o 1525 en la aldea castellana de Vivar, en la provincia de Burgos —el mismo lugar del que tomó su apellido el legendario Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid—, y que habría recibido algún tipo de formación en el convento jerónimo del monasterio de Fresdeval, en las proximidades de su lugar de origen. Antes de llegar a Chile, el propio texto revela que Vivar pasó por Santa Marta (en la actual Colombia), donde oyó de primera mano el relato del viaje del capitán Francisco César, episodio que alimentaría la leyenda sobre la ciudad de los Césares o Trapalanda. Desde allí pasó al Perú, incorporándose probablemente a las tropas de Pedro de la Gasca durante las guerras civiles que enfrentaban a los conquistadores, y acompañó a Valdivia en su regreso a Chile hacia 1549.

En Chile, Vivar participó como soldado de a pie y arcabucero en distintas campañas y expediciones. Fue testigo directo de la batalla de Andalién, del encuentro con el cacique Ainavillo y de la expedición del capitán Francisco de Ulloa hacia el estrecho de Magallanes. Toda esta experiencia acumulada durante más de una década en el territorio quedó plasmada en su crónica, que finalizó en 1558, cuatro años después de la muerte de Valdivia. Lo que ocurrió con Vivar después de esa fecha no ha podido establecerse con certeza.

🏛 Importancia histórica y cultural

La Crónica de Vivar es la primera crónica escrita sobre el territorio chileno. Su valor documental es excepcional: no solo ofrece un relato pormenorizado de las campañas militares de la conquista, sino también descripciones geográficas y naturales de los valles, ríos, minerales y recursos del país, así como observaciones etnográficas sobre los pueblos que habitaban el territorio, desde Atacama hasta la Araucanía. Este carácter plural —a la vez relato militar, geografía y etnografía— distingue a la crónica de Vivar del resto de los textos del corpus colonial chileno.

A pesar de su relevancia, la obra estuvo envuelta en el misterio durante casi cuatrocientos años. Aunque varios cronistas posteriores, entre ellos el jesuita Diego de Rosales en el siglo XVII y el bibliógrafo Antonio de León Pinelo en el XVIII, la citaban y lamentaban no poder localizarla, el manuscrito se dio por perdido. Fue hallado en el siglo XX por el arqueólogo valenciano José Chocomeli Galán, quien lo adquirió en una partida de libros antiguos en Valencia. Las peripecias de la guerra civil española y el posterior exilio de Chocomeli dispersaron el documento: depositado en un banco de Perpiñán durante el conflicto, fue rematado tras la muerte de su propietario por la firma suiza Nicolás Rauch de Ginebra y terminó en manos de la sociedad Kenneth Nebenzahl, que lo trasladó a la Biblioteca Newberry de Chicago, donde se conserva en la actualidad.

La primera edición fue publicada en Santiago de Chile en 1966 por el Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio Medina en colaboración con la propia Biblioteca Newberry. Desde entonces, la crónica ha sido reconocida como fuente indispensable para el estudio de la conquista de Chile, y ha generado un cuerpo considerable de investigación historiográfica y crítica literaria, especialmente en torno al debate sobre la identidad del cronista y al análisis de la construcción del sujeto colonial en su texto.

El historiador Diego Barros Arana, que desconoció el paradero del manuscrito, escribió en 1884 que su hallazgo daría luz completa sobre la historia de la conquista de Chile. La publicación de 1966 le dio la razón: la crónica de Vivar sigue siendo, junto a las cartas de Pedro de Valdivia, la fuente de mayor inmediatez y riqueza sobre los primeros quince años de la presencia española en el territorio.

🔍 El debate sobre la identidad de Jerónimo de Vivar

La biografía de Jerónimo de Vivar ha sido uno de los asuntos más debatidos de la historiografía colonial chilena. El cronista no aparece registrado con ese nombre en el Catálogo de Pasajeros a Indias, y tampoco figura en los documentos del primer periodo de la conquista, lo que llevó a algunos investigadores a sospechar que Vivar era un seudónimo.

La hipótesis más difundida fue la de Diego Barros Arana, quien propuso que detrás del nombre se ocultaba Juan de Cárdenas, secretario y escribano de Pedro de Valdivia. El argumento principal era la notable similitud entre el estilo de la crónica y el de las cartas dictadas por Valdivia, así como la circunstancia de que ningún documento del periodo menciona a un Jerónimo de Vivar entre los conquistadores. Barros Arana sugería, además, que el apellido Vivar podría ser una alusión deliberada al solar natal del Cid, gesto propio de un hombre de letras con cierta cultura clásica.

Sin embargo, la hipótesis ha perdido terreno. El investigador Ángel Barral Gómez demostró que las actuaciones conocidas de Vivar y de Cárdenas no permiten establecer ninguna coincidencia entre ambos personajes. Mario Orellana, por su parte, reconstruyó a partir de indicios internos del texto una trayectoria biográfica coherente para Vivar como soldado de a pie independiente de Cárdenas. El debate permanece abierto, pero la tendencia actual de la crítica es tratar a Jerónimo de Vivar como un autor histórico diferenciado, cuya identidad civil permanece en la penumbra sin que ello invalide la autenticidad y el valor de su testimonio.

📚 Datos destacados sobre Jerónimo de Vivar

📚 Obras de Jerónimo de Vivar

Nota sobre el manuscrito: El texto original no fue impreso en vida del autor. Circuló en forma manuscrita y fue citado como fuente por cronistas posteriores, pero se perdió de vista hasta el siglo XX. El manuscrito conservado en la Biblioteca Newberry de Chicago es la única copia conocida y la base de todas las ediciones publicadas. Se han producido tres transcripciones: la edición facsimilar del Fondo José Toribio Medina (Santiago, 1966), la edición de Leopoldo Sáez-Godoy (Berlín, 1979) y la de Ángel Barral Gómez (Madrid, 2001).

❓ Preguntas frecuentes sobre Jerónimo de Vivar

¿Dónde puedo leer la Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos de Chile?

En Archivo Cultural puedes acceder gratuitamente a la Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos de Chile en formato digital, con contexto histórico y notas sobre el debate en torno a la identidad del autor.

¿La Crónica de Vivar es de dominio público?

Sí. Al tratarse de un texto del siglo XVI, pertenece al dominio público en todos los países. Las ediciones críticas modernas pueden estar sujetas a derechos de autor por la labor editorial añadida, pero el texto original es de libre acceso.

¿Cuál es la diferencia entre Jerónimo de Vivar y Gerónimo de Bibar?

Son la misma persona. Las variantes Gerónimo / Jerónimo y Vivar / Bibar reflejan la ortografía inconsistente habitual en documentos del siglo XVI: la j y la g se alternaban con frecuencia, y la v y la b eran intercambiables en la escritura de la época. Todas las formas remiten al mismo cronista y al mismo texto.