🧑🏫 ¿Quién fue Diego Durán?
Diego Durán fue un fraile de la Orden de Predicadores —los dominicos— nacido en Sevilla hacia 1537. Siendo niño, su familia emigró a la Nueva España y se estableció en Texcoco, la gran ciudad lacustre que había sido la segunda potencia del Imperio azteca antes de la conquista. Este dato es fundamental para comprender la singularidad de Durán entre los cronistas coloniales: criado en el corazón del mundo nahua, aprendió el náhuatl de forma nativa, convivió con indígenas de distintas condiciones y absorbió desde la infancia una cultura que sus contemporáneos llegados de España como adultos solo podían aproximarse de forma mediada y fragmentaria.
Ingresó a la Orden de Predicadores en México y fue ordenado sacerdote hacia 1556. Durante décadas ejerció su labor misionera en distintas localidades del centro de la Nueva España, experiencia que lo llevó a una conclusión que orientaría toda su obra: era imposible evangelizar eficazmente al pueblo mexica sin conocer a fondo su religión, sus festividades, su calendario y su historia. En contra de quienes propugnaban el silenciamiento y la destrucción de la memoria indígena, Durán apostó por el conocimiento como herramienta de conversión. Esta convicción, compartida por otros frailes de su generación como Bernardino de Sahagún, lo llevó a emprender la tarea de documentar sistemáticamente la civilización azteca antes de que sus últimos testigos directos desaparecieran.
Para ello consultó códices pictográficos indígenas, recogió testimonios de ancianos nahuas que habían vivido antes o durante la conquista, y contrastó sus hallazgos con diversas fuentes escritas en español. El resultado fue una trilogía de textos redactada entre las décadas de 1560 y 1580 que constituye hoy una de las fuentes coloniales más ricas sobre la civilización mexica. Murió en México en 1588, sin haber visto sus obras publicadas en vida.
🏛 Importancia histórica y cultural
La aportación de Diego Durán al conocimiento de Mesoamérica es difícilmente exagerable. Su trilogía —Historia de las Indias de Nueva España, Libro de los ritos y ceremonias y Tratado del calendario— aborda de forma sistemática los tres ejes fundamentales de la civilización azteca: su historia política y militar, su religión y sus prácticas rituales, y su organización del tiempo. Ningún otro cronista del siglo XVI ofrece una cobertura tan amplia y articulada de estos tres dominios en un solo corpus textual. El manuscrito original, conservado en la Biblioteca Nacional de España en Madrid, incluye más de setenta ilustraciones en color que representan dioses, templos, rituales, batallas y escenas de la vida cotidiana mexica, conformando uno de los documentos visuales coloniales más importantes sobre Mesoamérica.
Una de las tensiones más reveladoras de la obra de Durán es la que existe entre su admiración implícita por la complejidad y la coherencia interna de la cultura mexica y su horror explícito ante sus prácticas religiosas, en particular el sacrificio humano. Este doble movimiento —fascinación y condena— confiere a sus textos una densidad interpretativa que los distingue de las crónicas más esquemáticamente evangelizadoras de su época. Al mismo tiempo, revela los límites del proyecto colonial: la imposibilidad de conocer verdaderamente al otro sin ser, en alguna medida, transformado por ese conocimiento.
Sus obras permanecieron inéditas durante casi tres siglos. Fue el historiador mexicano José Fernando Ramírez quien preparó la primera edición impresa, publicada en México en 1867. Desde entonces, los textos de Durán han sido objeto de estudio constante por parte de historiadores, arqueólogos, lingüistas y especialistas en religión mesoamericana. Su obra es hoy fuente primaria obligada en los estudios sobre el Templo Mayor de Tenochtitlán, el panteón mexica y la estructura del tonalpohualli, el calendario ritual de 260 días.
📚 Datos destacados sobre Diego Durán
- Nació en Sevilla, España, hacia 1537, y creció en Texcoco, Nueva España, donde aprendió el náhuatl de forma nativa.
- Fue fraile de la Orden de Predicadores (dominicos) y ejerció como misionero en el centro de México durante décadas.
- Su trilogía —Historia de las Indias de Nueva España, Libro de los ritos y ceremonias y Tratado del calendario— es una de las fuentes coloniales más completas sobre la civilización azteca.
- El manuscrito original, conocido como Códice Durán, se conserva en la Biblioteca Nacional de España en Madrid e incluye más de 70 ilustraciones en color.
- Sus obras permanecieron inéditas durante cerca de tres siglos y fueron publicadas por primera vez en México en 1867.
- Consultó códices pictográficos y testimonios de ancianos nahuas para documentar la religión, la historia y el calendario mexicas antes de la desaparición de sus últimos testigos directos.
- Murió en México en 1588, sin haber visto publicada ninguna de sus obras.
📚 Obras de Diego Durán
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Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme
(redactada h. 1574–1581; publicada 1867)
Narración de la historia del pueblo mexica desde sus orígenes míticos en Aztlán hasta la conquista española de 1521. Basada en fuentes indígenas orales y pictográficas, ofrece un relato detallado de los reinados de los grandes tlatoanis aztecas, las guerras de expansión del Imperio y la caída de Tenochtitlán. Es la obra de mayor extensión de Durán y la que consolida su lugar entre los grandes cronistas de Mesoamérica.
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Libro de los ritos y ceremonias en las fiestas de los dioses y celebración de ellas
(redactado h. 1570; publicado 1867)
Descripción sistemática de las veinte fiestas del calendario solar mexica de 365 días, los dioses asociados a cada una, los rituales, ofrendas y sacrificios que las integraban, y los templos donde se celebraban. Constituye una fuente primaria fundamental para el estudio de la religión y la liturgia del pueblo azteca antes de la conquista.
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Tratado del calendario de los indios
(redactado h. 1579; publicado 1867)
Estudio detallado del tonalpohualli, el calendario ritual mexica de 260 días, y de su interacción con el calendario solar de 365 días para formar el ciclo de 52 años conocido como la Rueda del Calendario. Incluye la descripción de los días, sus patrones, sus dioses tutelares y su uso en la adivinación y la organización de la vida social y religiosa de los mexicas.
Todas las obras listadas se distribuyen con fines educativos y culturales, y pertenecen al dominio público.
❓ Preguntas frecuentes sobre Diego Durán
¿Dónde puedo leer Historia de las Indias de Nueva España?
En Archivo Cultural puedes acceder gratuitamente a Historia de las Indias de Nueva España en formato digital, acompañada de contexto histórico y crítico para orientar su lectura.
¿Las obras de Diego Durán son de dominio público?
Sí. Al haber fallecido en 1588, todas sus obras pertenecen al dominio público en todos los países del mundo.
¿Qué relación hay entre Durán y Sahagún?
Diego Durán y Bernardino de Sahagún son los dos grandes cronistas-etnógrafos del siglo XVI en la Nueva España y sus obras son frecuentemente comparadas y leídas en paralelo. Ambos compartieron el convencimiento de que conocer la cultura indígena era indispensable para evangelizarla, y ambos recurrieron a fuentes nativas —códices, informantes, tradición oral— para construir sus textos. Sin embargo, sus métodos difieren: mientras Sahagún trabajó de forma más sistemática con grupos de informantes en un proceso de entrevista colectiva, Durán operó de manera más individual y su escritura tiene un tono más narrativo y personal. Los especialistas los consideran fuentes complementarias que se iluminan mutuamente.
¿Por qué las obras de Durán permanecieron inéditas tanto tiempo?
Las obras de Durán, como las de Sahagún, fueron víctimas de la política de censura y restricción que la Corona española y las autoridades eclesiásticas impusieron sobre los textos que documentaban las religiones indígenas. En 1577, el rey Felipe II ordenó la confiscación de la obra de Sahagún por considerar que difundir el conocimiento detallado de la idolatría podía perjudicar la evangelización. Aunque la orden no mencionó explícitamente a Durán, el clima de sospecha hacia este tipo de investigaciones explica que sus manuscritos permanecieran inéditos y circularan solo de forma restringida hasta el siglo XIX.